Jaguar finaliza la producción de motores de combustión con el F-Pace final

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El último Jaguar F-Pace ha completado su producción en la planta de JLR en Solihull, lo que supone el fin definitivo de la era de los motores de combustión interna (ICE) de la marca. Si bien las ventas en el Reino Unido cesaron en noviembre, este último vehículo concluye la producción para todos los mercados globales, incluidos Estados Unidos, Australia, China y Europa.

Este hito representa un punto y aparte para los modelos tradicionales de Jaguar. Por primera vez en su historia, Jaguar no tiene vehículos de gasolina o diésel en producción en todo el mundo. La transición es deliberada: la marca se está desplazando por completo hacia los vehículos eléctricos.

El F-Pace es uno de los modelos más exitosos de Jaguar, con más de 300.000 unidades vendidas desde su lanzamiento en 2016. Sin embargo, su legado ya ha quedado firmemente en el pasado.

El futuro de Jaguar depende exclusivamente de los vehículos eléctricos. La compañía ha confirmado que su primer modelo totalmente eléctrico, basado en el concepto Tipo 00, debutará a mediados de 2024.

Esta medida es parte de una tendencia más amplia de la industria hacia la electrificación, impulsada por preocupaciones ambientales y regulaciones de emisiones más estrictas. La decisión de Jaguar es audaz y apuesta efectivamente a toda la marca por una revisión completa. El éxito de su línea eléctrica determinará si este cambio vale la pena.

La salida del F-Pace marca no sólo el final de un modelo, sino el cierre de un capítulo en la historia del automóvil para una marca británica que alguna vez fue icónica.