Tesla ha anunciado una actualización significativa de su garantía de vehículos en Australia, ampliando la cobertura a cinco años con kilómetros ilimitados para todos los vehículos nuevos entregados a partir del 1 de enero de 2026. Este cambio alinea a Tesla con muchos principales fabricantes de automóviles y aborda las críticas anteriores sobre sus términos de garantía comparativamente cortos.
Del más corto al estándar: un cambio necesario
Anteriormente, Tesla ofrecía una garantía de cuatro años y 80.000 kilómetros, una de las más cortas disponibles en el mercado australiano. La nueva política ahora cubre componentes como el sistema de información y entretenimiento, protección contra la corrosión y pintura exterior, igualando las ofertas de marcas como Toyota. Esta medida se produce cuando Tesla enfrenta una competencia cada vez mayor, particularmente de los fabricantes chinos de vehículos eléctricos como BYD, que están ganando participación de mercado a nivel mundial y local.
La cobertura de la batería se mantiene constante
La garantía de la batería permanece sin cambios y ofrece ocho años o 160.000 km para los vehículos Model 3 y Model Y de nivel básico, y ocho años o 192.000 km para las versiones de especificaciones superiores. Tesla garantiza una retención mínima del 70 % de la batería durante el período de garantía, en línea con los estándares de la industria.
Ponerse al día con la competencia
La decisión de Tesla refleja tendencias más amplias en la industria automotriz australiana. Hyundai fue pionera en la garantía de cinco años en 1999, seguida de la introducción por parte de Kia de un estándar de siete años con kilómetros ilimitados en 2014. Más recientemente, marcas como Mitsubishi, Nissan y MG han ofrecido garantías de 10 años, aunque a menudo con condiciones vinculadas al servicio del concesionario. La medida de Tesla es una respuesta directa a este panorama competitivo.
Cuota de mercado y crecimiento futuro
Tesla sigue siendo la marca de vehículos eléctricos más grande en Australia por volumen de ventas, a pesar de ofrecer una gama limitada de modelos después de descontinuar el Model S y el Model X a nivel local. Sin embargo, las ventas disminuyeron casi un 25% el año pasado y BYD cerró la brecha rápidamente. A pesar de esta caída, el Model Y sigue siendo el vehículo eléctrico más vendido en Australia y el Model 3 sigue dominando el segmento de turismos eléctricos.
“Esta actualización se alinea con las expectativas del mercado local e infunde una confianza duradera en la propiedad de Tesla”, dijo Thom Drew, director nacional de Tesla para Australia y Nueva Zelanda.
Este cambio es fundamental para que Tesla mantenga su posición en un mercado en rápida evolución. Al igualar las garantías de la competencia, la empresa pretende tranquilizar a los compradores potenciales y reforzar su compromiso con la confianza de propiedad a largo plazo.























