Volvo, una de las principales historias de éxito automotriz de la década de 2010, está regresando a sus raíces al reinstalar a figuras clave que impulsaron su crecimiento anterior. Después de un período de reestructuración centrada en la tecnología ambiciosa pero en última instancia desestabilizadora, la compañía ha recuperado al ex director ejecutivo Håkan Samuelsson y al diseñador jefe Thomas Ingenlath.
El auge y el cambio de la estrategia
Volvo logró un rápido éxito en la década de 2010 al establecerse como una auténtica marca de automóviles premium. Bajo Samuelsson e Ingenlath, las ventas aumentaron durante seis años consecutivos, culminando con el reconocimiento de la industria. Sin embargo, la empresa cambió de dirección con el nombramiento de Jim Rowan, un ejecutivo de Blackberry, cuyo objetivo era transformar Volvo primero en una empresa de tecnología y después en un fabricante de automóviles.
Este giro condujo a proyectos como el EX90, un SUV eléctrico que presentaba tecnología avanzada pero que sufrió un retraso en el desarrollo y un diseño que algunos críticos encontraron poco inspirado. La visión de Rowan requirió un cambio cultural interno masivo para los más de 40.000 empleados de Volvo, un cambio que finalmente resultó disruptivo y distrajo de la misión principal de diseñar y vender vehículos competitivos.
El regreso del liderazgo comprobado
La reelección de Samuelsson e Ingenlath señala un retorno a los fundamentos. Volvo parece estar reconociendo que su fortaleza radica en fabricar autos atractivos que puedan competir directamente con marcas de lujo establecidas como BMW y Mercedes-Benz.
Dados los largos plazos de desarrollo del automóvil, el impacto total de este cambio de liderazgo no será inmediato. Sin embargo, su experiencia combinada ofrece la seguridad de que Volvo está recuperando su enfoque en las competencias básicas.
El regreso de Samuelsson e Ingenlath no es simplemente un cambio de personal; es un realineamiento estratégico que prioriza la excelencia automotriz sobre la reinvención tecnológica especulativa. Esta medida sugiere que Volvo reconoce la importancia de ofrecer productos de alta calidad que los consumidores elegirán activamente sobre la competencia.























