Una colisión de tráfico de alto perfil en la provincia de Zhejiang, China, el 29 de enero de 2026, involucró a dos de los vehículos eléctricos más avanzados del país: el superdeportivo BYD Yangwang U9 y el monovolumen de lujo Zeekr 009. El incidente, ampliamente documentado en las redes sociales chinas, plantea dudas sobre el desempeño de seguridad de los vehículos eléctricos de alta gama en el mundo real.
Secuencia de colisión y daños al vehículo
El accidente ocurrió en una intersección cerca de Haitao Road, donde un Zeekr 009 se detuvo en un semáforo en rojo cuando fue atropellado por el Yangwang U9 a gran velocidad. El U9 siguió adelante tras el impacto inicial, chocando con la vegetación del borde de la carretera y una estructura publicitaria antes de detenerse. Un BYD Seagull cercano también fue golpeado durante la secuencia. El Zeekr 009 sufrió importantes daños frontales, incluida una rueda delantera derecha desprendida, mientras que la estructura delantera del U9 sufrió graves daños.
Sin lesiones graves, rendimiento inusual de la batería
A pesar de la gravedad de la colisión, los informes indican que ninguno de los ocupantes de los tres vehículos sufrió heridas graves. En particular, el Yangwang U9 no mostró un incendio en la batería o una fuga térmica después de los impactos a alta velocidad, un punto ampliamente discutido en los comentarios en línea. Esto es importante ya que las preocupaciones sobre la seguridad de las baterías de los vehículos eléctricos en caso de accidente siguen siendo un importante debate público.
Contexto del mercado e implicaciones
El Yangwang U9 se posiciona como un superdeportivo eléctrico premium con disponibilidad limitada, habiéndose entregado solo unos pocos cientos de unidades en el momento del incidente. El Zeekr 009 es un monovolumen de lujo de tamaño completo, mientras que el BYD Seagull es un modelo compacto más asequible. Esta colisión resalta la vulnerabilidad incluso de los vehículos eléctricos de alta gama a sufrir daños importantes en choques graves, y la falta de un incendio inmediato en la batería del U9 podría ser una señal positiva para los futuros estándares de seguridad de los vehículos eléctricos.
Al momento de informar, las autoridades chinas no han publicado resultados de investigaciones oficiales ni avisos de seguridad, lo que deja sin respuesta preguntas sobre la causa exacta y posibles fallas de diseño.
El incidente subraya la necesidad de contar con datos transparentes sobre accidentes y supervisión regulatoria en el mercado chino de vehículos eléctricos en rápida expansión. La falta de conclusiones públicas inmediatas por parte de los funcionarios significa que es posible que las lecciones de este accidente no se apliquen rápidamente para mejorar la seguridad de los vehículos.






















