El mundo del automóvil está lleno de vehículos todoterreno de gran tamaño diseñados para dominar el terreno. Sin embargo, Chelsea Truck Company del Proyecto Kahn acaba de lanzar algo radicalmente diferente: el Chelsea Rivet, un todoterreno en miniatura que prioriza la agilidad y la simplicidad sobre la fuerza bruta.
Un paquete sorprendentemente pequeño
Con aproximadamente el tamaño de una bicicleta, el Rivet recuerda visualmente a un roadster antiguo cruzado con un tractor agrícola. Se asienta a gran altura sobre ruedas de alambre con neumáticos de 17 pulgadas, completamente expuesto a los elementos sin techo, puertas ni parabrisas. La cabina monoplaza es espartana y cuenta con sólo unos pocos interruptores para las luces y dos indicadores detrás de un volante de tres radios. La palanca de cambios está notablemente montada fuera de la bañera, enfatizando el enfoque de conducción crudo y sin filtros del vehículo.
Honestidad mecánica en acción
El Rivet viaja sobre un chasis de estructura de escalera de acero y está propulsado por un modesto motor de gasolina de 125 cc, probablemente proveniente de una motocicleta. A pesar de sus 7 caballos de fuerza, el vehículo pesa sólo 230 kg (507 libras), lo que le permite alcanzar una velocidad máxima de 37 mph (60 km/h). La caja de cambios semiautomática de tres velocidades incluye marcha atrás, completando el paquete de funcionalidad sencilla.
Chelsea Truck Company afirma que el Rivet es “lo suficientemente rápido como para resultar emocionante sin llegar a ser intimidante”. Los frenos de disco en las cuatro ruedas y los neumáticos con agarre completan la construcción, lo que sugiere que en realidad podría cumplir con sus intenciones todoterreno.
Precios y orígenes
El Chelsea Rivet está disponible para pedidos por £ 4,000 ($ 5,461) antes de impuestos. Sin embargo, una investigación en línea sugiere que Chelsea Truck Company puede estar importando el vehículo de otro fabricante. Un minorista con sede en EE. UU. ofrece un roadster similar de 90 pulgadas (2286 mm) por $ 4499,95.
El Chelsea Rivet no se trata de conquistar montañas; se trata de disfrutar la emoción de conducir al aire libre en un paquete que llama la atención y desafía las expectativas. Es una declaración: a veces, menos es más.
