El riguroso programa de pruebas invernales de Noruega ha expuesto una vez más la cruda realidad de la degradación de la autonomía de los vehículos eléctricos (EV) en temperaturas bajo cero. Una evaluación reciente realizada por la publicación noruega Motor encontró que la autonomía en el mundo real cae hasta un 46% cuando los vehículos eléctricos se someten a un frío extremo, tan bajo como -24°C (-31°F). La prueba, que forma parte del programa bianual de gama invernal de El Prix, destaca una brecha crítica entre las afirmaciones de los fabricantes y el rendimiento real en condiciones duras.
La prueba: llevar los vehículos eléctricos al límite
La prueba de El Prix simula la conducción en el mundo real empujando 24 de los vehículos eléctricos más nuevos a lo largo de una ruta predeterminada hasta que ya no pueden mantener el límite de velocidad debido al agotamiento de la batería. A diferencia de las condiciones de laboratorio, esta prueba somete a los vehículos a condiciones de frío prolongado, lo que revela la rapidez con la que disminuyen las reservas de energía. Las condiciones de este año fueron las más severas registradas hasta ahora, superando con creces las temperaturas de carreras anteriores. La prueba está diseñada para exponer qué vehículos eléctricos soportan el frío extremo de manera más efectiva.
Lucid Air supera el rango de clima frío, pero aún se queda corto
El Lucid Air obtuvo el alcance más largo probado: 520 km (323 millas) antes de que se agote la batería, a pesar de estar un 46% por debajo de su alcance WLTP citado de 960 km (596 millas). Esto ilustra una tendencia más amplia: incluso los vehículos eléctricos de mejor rendimiento sufren pérdidas sustanciales de autonomía en climas fríos. Otros vehículos con buen desempeño fueron el Mercedes-Benz CLA (421 km / 261 millas), el Audi A6 (402 km / 250 millas), el BMW iX (388 km / 241 millas) y el Volvo ES90 (373 km / 232 millas).
La degradación del rango varía significativamente
Lo que importa más que el alcance absoluto es cuánto alcance se pierde. El MG 6S EV y el Hyundai Inster tuvieron la menor caída, cayendo sólo un 29% en sus reclamaciones WLTP. Por el contrario, modelos como el Opel Grandland y el Volvo EX90 experimentaron caídas del 45-46%. Tesla Model Y y Suzuki eVitara también experimentaron pérdidas significativas del 43%. Esta disparidad subraya que el rendimiento en climas fríos no es uniforme entre las marcas de vehículos eléctricos.
Por qué esto es importante
Estos resultados no son sólo un ejercicio académico. Noruega es un mercado líder de vehículos eléctricos: el 90% de las ventas de automóviles nuevos son eléctricos, lo que hace que estos hallazgos sean muy relevantes para los consumidores del mundo real. La prueba destaca que, si bien los vehículos eléctricos están mejorando, el impacto del frío extremo en la autonomía sigue siendo un desafío importante. Los consumidores de climas fríos deben tener en cuenta estas pérdidas al planificar sus viajes, especialmente en zonas donde la infraestructura es escasa.
Los datos sugieren que algunos fabricantes son más agresivos en sus estimaciones de autonomía que otros. A medida que crece la adopción de vehículos eléctricos en regiones más frías, estandarizar las condiciones de prueba y proporcionar datos más precisos sobre el alcance en climas fríos será crucial para generar confianza en los consumidores y facilitar la propiedad práctica de vehículos eléctricos.























