BYD prueba la carga ultrarrápida de 1500 kW en China, superando a Tesla casi 3 veces

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BYD está superando los límites de la tecnología de carga de vehículos eléctricos (EV) con pruebas internas de una red de carga flash de 1.500 kW en Shenzhen, China. El sistema, que supera significativamente los estándares actuales de la industria, incluidos los supercargadores V4 de Tesla, representa un gran avance en velocidad y eficiencia de carga. Este desarrollo subraya la intensificación de la competencia en el sector de los vehículos eléctricos, donde la infraestructura de carga rápida se está convirtiendo en un diferenciador clave.

Infraestructura de próxima generación

El sitio de pruebas se asemeja a la explanada de una gasolinera tradicional, con pistolas de carga refrigeradas por líquido y estructuras de pórtico elevadas. Las imágenes filtradas revelan potencias nominales máximas de 1500 kW con una capacidad actual de 1500 A funcionando en una arquitectura eléctrica de 1000 V. Este hardware casi triplicaría la potencia máxima ofrecida por los supercargadores V4 de Tesla, que actualmente alcanzan un máximo de 500 kW para vehículos de pasajeros.

El acceso a las estaciones de prueba está actualmente limitado a vehículos BYD equipados con una insignia “Flash Charge”, incluidos modelos como las series Tang 9, Song Ultra, Seal 07, Denza Z9 GT y FCB Tai. El sistema corta automáticamente la carga cuando el estado de carga es del 97%, pero solo para vehículos capaces de manejar la potencia de entrada extrema.

Experiencia de usuario perfecta

La aplicación Flash Charging de BYD ya está disponible en Android, lo que permite a los usuarios localizar estaciones cercanas e iniciar la carga automáticamente mediante la función enchufar y cargar. Según se informa, el proceso comienza dentro de los 10 segundos de la conexión sin necesidad de escanear el código QR, lo que simplifica la experiencia del usuario. En capturas de pantalla filtradas también se ha observado la integración con Sesame Credit para posibles pagos o programas de fidelización.

El precio en el sitio de demostración se fija en 1,3 yuanes por kWh (aproximadamente 0,18 dólares estadounidenses), dividido entre los costos de electricidad y las tarifas de servicio. Según se informa, BYD ofrece 1.000 kWh de electricidad gratuita al año a compradores de vehículos compatibles, aunque los detalles formales de la política siguen sin publicarse.

Implicaciones más amplias

BYD tiene como objetivo implementar más de 4.000 estaciones de carga flash autónomas en toda China, con asociaciones que potencialmente expandirán la red a más de 15.000 ubicaciones a través de colaboraciones con empresas como XiaoJu Charging. El despliegue de una red de tan alta potencia aliviaría las preocupaciones sobre los largos tiempos de carga, una barrera importante para la adopción de vehículos eléctricos.

Actualmente, la mayoría de los cargadores rápidos de CC públicos en China funcionan en el rango de 250 a 600 kW. El sistema de 1.360-1.500 kW de BYD representa un salto significativo, que potencialmente reduce los tiempos de carga a solo minutos en lugar de horas. Esto podría cambiar las reglas del juego para los viajes de larga distancia con vehículos eléctricos.

La compañía aún no ha anunciado cronogramas oficiales de implementación ni métricas operativas verificadas, pero espera revelar estos datos en un evento de lanzamiento futuro. El éxito de esta tecnología dependerá del rendimiento en el mundo real, de las curvas de potencia sostenidas y de la escalabilidad de la infraestructura.

El agresivo impulso de BYD hacia la carga ultrarrápida demuestra su compromiso de liderar la revolución de los vehículos eléctricos, no solo en la fabricación de vehículos, sino también en la infraestructura de soporte. La carrera por ofrecer soluciones de carga más rápidas y cómodas será fundamental para acelerar la transición a la movilidad eléctrica.