El Omoda 7, el último SUV híbrido enchufable de la submarca del fabricante de automóviles chino Chery, ingresa a un mercado abarrotado con una combinación convincente de espacio, tecnología y precios competitivos. Sin embargo, si bien comparte componentes clave con el exitoso Jaecoo 7, el Omoda 7 se queda corto en cuanto a dinámica de conducción, lo que le impide destacarse realmente.
Nuevo jugador en un segmento en crecimiento
Omoda es una de las cuatro marcas bajo el paraguas de Chery Auto que compiten por los compradores de SUV híbridos en el Reino Unido. El Omoda 7 se une al Jaecoo 7, Chery Tiggo 7 y Lepas en la alineación, todos compitiendo por llamar la atención. Esta concurrida competencia interna dificulta que Omoda defina una identidad única.
El lanzamiento inicial del Omoda 7 presenta el mismo “sistema súper híbrido” que el Jaecoo 7: un motor de gasolina de 1,5 litros combinado con una batería de 18,3 kWh. Más adelante llegará una versión pura de gasolina, pero el PHEV es el primero en llegar al mercado, con un precio inicial de £ 32 000 en el modelo básico y £ 35 000 para el modelo Noble probado.
Características competitivas, interior estéril
Por el precio, el Omoda 7 ofrece una generosa lista de equipamiento: “vidrio silencioso” aislado, un volante con calefacción, asientos de cuero sintético, un sistema de cámara de 540 grados y un cargador inalámbrico con refrigeración. La versión Noble agrega un techo corredizo panorámico, un sistema de sonido Sony y asientos delanteros ventilados.
Sin embargo, el diseño interior parece clínico. Los diseñadores de Omoda evitaron deliberadamente la estética del “espectáculo de Las Vegas”, lo que dio como resultado una cabina austera y exclusivamente negra. El control climático incluye un sistema de fragancia, aunque las futuras opciones de personalización siguen siendo inciertas. A pesar del buen acabado de las superficies, se notaron algunos ruidos incluso con poco kilometraje.
Infoentretenimiento y practicidad
La pantalla táctil de 15,6 pulgadas responde pero es demasiado compleja, con numerosos submenús. A diferencia de algunos rivales, Omoda conserva controles físicos para funciones esenciales como el techo corredizo panorámico.
El espacio es una gran fortaleza. El Omoda 7 cuenta con un interior amplio, con amplio espacio para la cabeza y generoso espacio de almacenamiento. El maletero, de 590 litros, es significativamente mayor que el del Jaecoo 7 y el MINI Countryman, aunque el híbrido enchufable carece de suelo móvil debido al sistema de batería.
Experiencia de conducción: comodidad antes que compromiso
El Omoda 7 se conduce de manera similar a sus hermanos Jaecoo y Chery. Con una potencia de 201 CV y un peso en vacío de 1.870 kg, no es lento pero sí carece de urgencia. El motor eléctrico proporciona un par inicial, pero la aceleración sostenida resulta forzada.
La marcha prioriza la comodidad, pero la dirección es ligera en todos los modos y el balanceo de la carrocería se nota en las curvas. La respuesta del acelerador es demasiado sensible, lo que dificulta la conducción suave. El refinamiento es bueno, con un aislamiento acústico eficaz.
Cocina eléctrica y garantía
El Omoda 7 PHEV cumple su promesa de autonomía eléctrica y alcanza cerca de las 56 millas reclamadas. La tasa de carga de 40 kW permite recargas rápidas, del 10 al 80 % en unos 20 minutos.
Omoda ofrece una garantía integral: siete años o 100.000 millas (sin límite de kilometraje en los primeros tres años), con una garantía adicional de ocho años/100.000 millas para la batería.
Conclusión: El Omoda 7 presenta un paquete atractivo para compradores que priorizan el espacio, las características y el valor. Sin embargo, su dinámica de conducción aburrida y su interior estéril le impiden ser una opción destacada en el competitivo mercado de los SUV PHEV.























