Subir al coche bajo el sol es un dolor común en verano. El volante te quema las manos, los asientos se te pegan a la piel y el aire dentro del coche se siente como un horno. La mayoría de los conductores pueden soportar el calor, pero existen formas lógicas de reducirlo que podrían cambiar la forma en que elige su próximo automóvil.
Esta solución refleja la ropa de verano. Los colores claros reflejan calidez. Los colores oscuros se absorben.
No se trata sólo de conveniencia. En 2008 y 2009, la legislatura de California debatió seriamente la prohibición de los automóviles negros. El objetivo no era mantener tranquilos a los conductores. El objetivo es reducir las emisiones nocivas. La idea sonaba a ambientalismo marginal. Incluso comentaristas conservadores como Rush Limbaugh se opusieron vehementemente.
Pero la ciencia lo respalda.
Un estudio de 2011 realizado por el Departamento de Tecnología Energética y Ambiental del Laboratorio de Berkeley probó esto directamente. Compararon un Honda Civic plateado con un Honda Civic negro. Los resultados son claros. Los coches de colores claros reflejan aproximadamente el 60% de la luz solar. Los coches oscuros lo absorben.
Esta diferencia tiene un impacto significativo en el rendimiento.
Si su automóvil está frío, no necesita hacer funcionar el aire acondicionado con tanta fuerza. El uso del aire acondicionado consume combustible. Los gases de escape también aumentan. El estudio demostró que los coches negros eran un 2 por ciento menos eficientes en combustible que los coches más pequeños. Debido a la pequeña disminución de la eficiencia, las emisiones de CO2 aumentaron un 1,9%. Otras emisiones peligrosas aumentaron un 1%.
La lógica es simple. Cuando su automóvil se calienta, necesita más energía para enfriarse. Mantenerse fresco requiere más energía. Cada gota extra de gas quemada para hacer funcionar un aire acondicionado crea smog y gases de efecto invernadero que asfixian la atmósfera. Reducir el número de coches negros en las carreteras sería un paso pequeño pero tangible en la lucha contra el calentamiento global.
California nunca aprobó la prohibición. Por ahora.
Pero si ya tienes un coche negro, no estás impotente. El vehículo en sí juega un papel importante. El modelo, el tamaño y la forma importan. El número y el tinte de las ventanas son importantes.
El espacio de estacionamiento es importante. Los coches expuestos a la luz solar directa se calientan más rápido. Alcanza temperaturas máximas más altas. Retiene el calor durante más tiempo que un coche a la sombra. La sombra parcial es definitivamente mejor que ninguna sombra.
El clima también es un factor. Aunque no podemos controlar el cielo, las nubes pueden bloquear los rayos de calor del sol. El viento también ayuda. Transporta calor lejos de la superficie.
Prestar atención a estas variables puede ayudar a mantener tu auto fresco. Ayuda al medio ambiente. Conducir en verano también es más cómodo.
El calor es real. La solución es sencilla. Simplemente elige un color más claro. O aparcar a la sombra.





















