Cómo el frenado regenerativo captura la energía cinética en los vehículos híbridos

2

Aerodinámica. Materiales ligeros. Neumáticos de baja resistencia a la rodadura. Estas son las actualizaciones de hardware que ayudan a los autos híbridos a consumir combustible. Pero hay otro mecanismo en juego. Se basa menos en especificaciones de ingeniería y más en física básica. Reduces la velocidad y el coche capta la energía.

La mayoría de los motores de combustión interna desperdician esta energía. Calor. Fricción. Ruido. Un híbrido lo captura.

El sistema responsable es el frenado regenerativo. Convierte el movimiento en electricidad almacenada. El resultado es un mejor kilometraje. El principio es simple. La energía cinética es la energía del movimiento. Las ruedas giran. Ese giro tiene poder. Los frenos tradicionales desperdician esa potencia en forma de calor. Los sistemas híbridos lo salvan.

La física de detenerse

Piensa en un coche estándar. Pisaste el pedal. Las pastillas de freno se sujetan a los rotores. O las zapatas de freno empujan los tambores. El auto se detiene. La energía cinética de las ruedas que giran se convierte en calor. Eso es todo. La energía se ha ido. Disipado en la atmósfera. Inútil.

Los híbridos hacen las cosas de manera diferente.

Cuando levantas el pie del acelerador en un híbrido, el motor eléctrico no se queda simplemente en ralentí. Se convierte en un generador. Resiste el movimiento de las ruedas. Esta resistencia frena el coche. Pero también genera electricidad. Esa electricidad fluye hacia el paquete de baterías.

El coche se recarga reduciendo la velocidad.

Suena como magia. Es sólo física. Se convierte la energía cinética de rotación de las ruedas. Almacenado. Listo para usar. Cuando necesitas energía a bajas velocidades, el motor eléctrico la consume de esa batería. Conduce el vehículo. O asiste al motor de gasolina. Ganancias de eficiencia.

Híbridos completos versus híbridos suaves

No todos los híbridos utilizan este sistema de la misma manera.

Los híbridos completos pueden funcionar únicamente con energía eléctrica en distancias cortas. El frenado regenerativo mantiene la batería cargada para esos momentos. Los híbridos suaves se basan en la tecnología start-stop. El motor se apaga al ralentí. El frenado regenerativo ayuda a gestionar la carga eléctrica y recupera energía durante la desaceleración.

Ambos tipos se benefician. Ambos ahorran combustible. La tecnología central sigue siendo la misma. Capture la energía que de otro modo se perdería.

KERS y aplicaciones de alto rendimiento

El frenado regenerativo no es sólo para quienes compran comestibles. Tiene sus raíces en el deporte del motor.

La Fórmula 1 introdujo el Sistema de Recuperación de Energía Cinética (KERS) en 2009. El objetivo no era sólo la eficiencia. Eran caballos de fuerza. El sistema captura energía cinética durante el frenado. Lo almacena. Lo libera para aumentar la aceleración. Algunos equipos utilizan motores eléctricos. Otros usan volantes. El principio es idéntico. No desperdicies, no quieras.

La diferencia es la salida. Un Toyota Prius utiliza la energía recuperada para ampliar la autonomía. Un Ferrari lo utiliza para saltar de una curva.

Por qué es importante

La eficiencia del combustible en los híbridos proviene de una combinación de factores. La aerodinámica ayuda. La reducción de peso ayuda. Pero el frenado regenerativo es único. Convierte un evento negativo (frenar) en uno positivo (cargar).

No es necesario que conduzcas de forma diferente. No es necesario cambiar hábitos. El sistema funciona automáticamente. Cuando bajas la velocidad, el coche recupera energía. Cuando aceleras, utiliza esa energía.

Es un circuito cerrado. Eficiente. Elegante.

La próxima vez que te detengas en un semáforo, recuerda que las ruedas están girando. Y ese giro se está salvando.