Lexus parece estar cerrando la brecha final en su línea de SUV electrificados. Una reciente solicitud de marca registrada en Norteamérica para el nombre “GX550h” sugiere que una versión híbrida del todoterreno de lujo está a punto de producirse. Si se confirma, este movimiento convertiría al GX en el último modelo de la cartera de SUV de Lexus en abandonar los motores puramente de combustión interna.
Cerrando la brecha de electrificación
El GX actualmente es un caso atípico en la marca Lexus. Si bien todos los demás SUV Lexus de la gama actual están disponibles con un sistema de propulsión híbrido, híbrido enchufable (PHEV) o totalmente eléctrico, el GX sigue propulsado estrictamente por un motor de gasolina tradicional.
El sufijo “h” de marca registrada sigue la convención de nomenclatura establecida utilizada por Lexus para indicar la tecnología híbrida en toda su flota global. Este cambio es parte de una tendencia más amplia dentro del segmento de lujo, donde los fabricantes están integrando cada vez más la asistencia eléctrica para mejorar la eficiencia sin sacrificar el torque requerido para el uso todoterreno de servicio pesado.
Configuraciones potenciales del tren motriz
Si bien Lexus no ha confirmado oficialmente los detalles mecánicos, los analistas de la industria señalan dos direcciones probables para el GX550h:
- La ruta del alto rendimiento: El GX podría adoptar el sistema híbrido de servicio pesado que se encuentra en el Lexus LX700h más grande. Esta configuración utiliza un V6 de 3,5 litros combinado con motores eléctricos, que produce unos sustanciales 341 kW y 790 Nm de par. Esto posicionaría al GX como una potencia de lujo de alto rendimiento.
- La ruta de la eficiencia: Alternativamente, el GX podría utilizar el tren motriz que se encuentra en el Toyota Land Cruiser Serie 250 (vendido como Prado en algunos mercados). Este sistema combina un motor turbo de cuatro cilindros y 2,4 litros con dos motores eléctricos, que entregan 240 kW y 630 Nm.
Un panorama competitivo
La introducción de un GX híbrido no es simplemente una actualización de marca; es una necesidad estratégica impulsada por la creciente competencia. El mercado todoterreno de lujo está viendo una afluencia de alternativas electrificadas:
- Denza B5: Un competidor híbrido enchufable que ofrece una enorme potencia combinada de 400 kW y 700 Nm.
- Ford Everest: Si bien actualmente carece de una opción híbrida, su hermano, el Ford Ranger, ya está avanzando hacia la tecnología PHEV.
Al agregar una variante híbrida, Lexus pretende defender su participación de mercado frente a rivales que utilizan cada vez más la electrificación para ofrecer una mejor economía de combustible y mayores niveles de torque.
Perspectivas globales
Si bien la solicitud de marca se produjo en América del Norte, queda por ver qué tan rápido llegará esta tecnología a otros mercados, como Australia, donde el GX actualmente depende únicamente de su V6 biturbo de 3.4 litros. Dado que el GX comparte su plataforma con la serie Toyota Prado/Land Cruiser 250, la disponibilidad de componentes híbridos ya está bien establecida dentro de la cadena de suministro global del Grupo Toyota.
El paso hacia un GX híbrido marca el paso final en la misión de Lexus de garantizar que toda su línea de SUV cumpla con los estándares de electrificación modernos, brindando una respuesta a rivales híbridos cada vez más poderosos en el segmento todoterreno premium.






















