Cómo la multiplexación reemplaza el caos del cableado del automóvil

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Los coches de la vieja escuela eran sencillos. Accionaste un interruptor y un solo cable llevó la corriente a la luz o al motor. Funcionó. Hasta que no fue así. A medida que los conductores exigieron más botones, pantallas y accesorios de alimentación, ese esquema de cableado uno a uno se convirtió en una pesadilla física. No se puede pasar un haz grueso de cables individuales a través de cada panel de puerta sin arruinar la estructura o agregar cientos de libras de peso muerto.

Introduzca la multiplexación.

Es la única manera de evitar que la electrónica automotriz moderna se convierta en un desastre. En lugar de cables dedicados para cada función, un sistema multiplexado utiliza un módulo basado en microprocesador para gestionar las entradas y salidas de una zona específica. Piense en la puerta del conductor. Podría albergar controles para ventanas, espejos, cerraduras e incluso memoria de asiento.

En una configuración tradicional, necesitaría cables separados y de gran calibre que vayan desde cada interruptor hasta la batería o la caja de fusibles y luego hasta los actuadores. En una arquitectura multiplexada, todos esos interruptores se alimentan a un único módulo de control de puerta.

El módulo hace el trabajo pesado. Cuando presiona el botón de la ventana, el módulo cierra un relé local para alimentar el motor directamente. Maneja el consumo de corriente inmediato. ¿Pero cuando ajustas el espejo del lado del pasajero? El módulo de la puerta del conductor no envía energía a través del automóvil. Genera un paquete de datos digitales.

Este paquete viaja a través del bus de comunicación del vehículo (normalmente sólo dos cables). El mensaje se transmite y el módulo correspondiente de la puerta del pasajero lo recibe y activa el motor correspondiente. La mayoría de las señales que salen por la puerta se consolidan en ese autobús, lo que reduce drásticamente el cobre necesario.

Este cambio no se trata sólo de ahorrar espacio. Se trata de gestionar la complejidad. Los nuevos sistemas de seguridad, como el control de estabilidad o el frenado automático de emergencia, dependen en gran medida del procesamiento de datos. Requieren sus propios microprocesadores para interpretar las entradas de los sensores en tiempo real. Como veremos en la siguiente sección, la proliferación de estos chips está cambiando la forma de pensar de los automóviles, no sólo su conexión.