El rival del BMW Clase G está oficialmente en suspenso.
Milan Nedeljković, el nuevo director general de BMW, no rehuye la realidad del panorama automovilístico. Lo llama un cambio dramático. Los últimos doce meses han sido complicados. La demanda en China se está debilitando. Los rivales chinos se están volviendo más agresivos. Las barreras comerciales estadounidenses están aumentando. Los mercados de todo el mundo están divergiendo en sus preferencias.
BMW está reevaluando toda su estrategia de producto. ¿El objetivo? Descubra qué modelos realmente tienen sentido para la próxima década.
“En todas estas áreas, estamos dando pasos significativos… estamos buscando dónde nuevas asociaciones podrían tener sentido económico y tecnológico.”
El G74, el todoterreno eléctrico diseñado para competir con la Clase G de Mercedes-Benz, es una víctima de este replanteamiento. Los expertos en la sede de BMW en Munich dicen que el proyecto no recibió la aprobación final. Está estancado.
Inicialmente, el plan era ambicioso. Se suponía que el G74 evolucionaría a partir de un concepto eléctrico basado en Neue Klasse. Las propuestas posteriores se apoyaron en la arquitectura de clúster existente (CLAR), prometiendo una gama de transmisiones. Eso ya está muerto.
Nedeljković no ha confirmado explícitamente cancelaciones. Evita dar nombres. Pero el mensaje es claro. La planificación futura ya no es estática. Es fluido.
China es el principal impulsor de este giro. El deterioro de las condiciones del mercado obligó a BMW a ajustar sus previsiones en junio. La amenaza ya no es sólo interna. Los competidores se están expandiendo a Asia-Pacífico, América Latina y Europa.
No se trata sólo de ventas. Se trata de sobrevivir en un mundo fracturado.
Tarifas. Barreras comerciales. Fluctuaciones monetarias. Regulaciones de la UE más estrictas. El conflicto en curso en el Medio Oriente. Estos factores han alterado fundamentalmente el modelo de negocio. BMW ya no puede asumir una solución única.
La empresa apuesta por la apertura tecnológica. En lugar de apostar por los vehículos eléctricos (EV) en todos los ámbitos, BMW mantiene vivas las opciones. Gasolina. Diesel. Híbridos enchufables. Puro eléctrico. Hidrógeno.
Las necesidades de los clientes varían enormemente. En Europa, las ventas de electricidad crecieron más del 33% en el segundo trimestre. En Estados Unidos, los motores de combustión interna experimentaron un crecimiento de dos dígitos a medida que se enfrió la demanda de vehículos eléctricos.
El mismo auto. Diferentes caminos.
La cancelación del G74 refleja esta divergencia. Si el mercado no quiere otro todoterreno caro que tenga dificultades para encontrar un nicho en una economía china en desaceleración, ¿por qué construirlo?
Nedeljković está acelerando el ritmo de estas revisiones. Se preguntan qué tecnologías, variantes y transmisiones realmente moverán unidades. También están buscando socios. La colaboración podría ser la única forma de sobrevivir a la siguiente fase.
Se acabaron los días en los que se establecía una hoja de ruta de producto durante diez años y se apegaba a ella. El mercado cambia demasiado rápido. El G74 es sólo el primer ejemplo importante. Espere más pausas. Más revisiones. Decisiones más difíciles.
¿Quién sabe qué más hay en el tajo?























