Se acabaron los envoltorios. El brazo premium de ByD, Denza, acaba de mostrarnos la versión cupé del Z. Es un hipercoche eléctrico. Uno serio.
Debajo hay una nueva versión de la plataforma e3. El Z9 GT también usa esto. ¿Pero aquí? Tres motores eléctricos se combinan para generar 1.582 CV. El torque se sitúa en 915 lb-pie.
Eso es poder.
De 0 a 62 mph en 2,25 segundos. El Z Spider lo hace en 2,3 segundos. No hay mucha diferencia ahí. Pero mire la variante Racing. Ala grande. Neumáticos semi-slick. Llega a 62 en 1,96 segundos.
La velocidad importa. ¿Velocidad máxima para el cupé y el spider? 186 mph. El modelo Racing quiere más. 217 mph.
Hay más. Se acerca una ‘Edición Especial’. Más de 1973 CV. 0 a 62 en menos de 1,7 segundos. También aporta una mejor refrigeración de la batería. Construido para la pista.
La suspensión se vuelve interesante aquí. Amortiguamiento magnetorreológico. El líquido del interior contiene filamentos metálicos. La computadora del automóvil envía señales magnéticas. La viscosidad cambia en milisegundos. Rápido. Muy rápido. Se adapta al asfalto al instante.
Las cámaras de aire soportan el Coupé y el Spider. ¿La variante Racing? Bobinas de metal de la vieja escuela. Los frenos son resistentes. Discos carbono-cerámicos. Delantero de seis pistones. Cuatro botes atrás.
Todos comparten una batería de 76 kWh. Química del fosfato de hierro y litio. El rango difiere ligeramente.
– Coupé: 254 millas
– Araña: 248 millas
– Carreras: 236 millas
No hay paquete modular aquí. Las celdas se montan directamente en el chasis. Añade rigidez torsional. El cuerpo se vuelve más rígido.
Está crudo. Rápido. Y listo.























